domingo, 23 de octubre de 2016

Taiyuan

Finalmente 8 días que pasé en Xi'an, me ha dado tiempo a patearmela enterita, he echado cálculos de lo que he andado en estos 8 días y me salen unos 100km. De locos jeje. Como bien explica Gustavo en un comentario, de lo más interesante es el barrio musulmán, mi hostel estaba al lado, y todos los días pasaba por allí e iba probando las innumerables opciones gastronomicas.
Lo más típico, lo de siempre, los pinchitos de cordero, y también un turrón casero que hacen a base de martillazos, literal.

Solo cogí el metro una vez, metro que solo tiene dos líneas, aunque hay alguna más en construcción, y vi una imagen insólita que solo había visto antes en televisión, y es que en hora punta, que en China es a cualquier hora, hay unos empleados del metro cuya misión es, ayudados con un palo metalico acabado en curva, empujar y embutir a los pasajeros para que se puedan cerrar las puertas, nos metían como sardinas en lata.

Así que mucho mejor caminar, aunque es una ciudad enorme casi todo lo interesante está dentro de la zona de la muralla, que mide 14km de longitud y está en perfecto estado. El único problema son los semáforos, estás esperando a que el muñequito se ponga verde, y cuando lo hace crees que ya puedes cruzar tranquilamente la calle, JA, aquí en China la cosa no va así, aún con el semáforo en verde para peatones los coches que giran se creen que tienen prioridad, y te pitan como locos para que te apartes porque frenar no van a frenar, no es tarea fácil cruzar una calle aunque esté regulada por semáforo siempre hay que mirar a ambos lados.

Y por supuesto los guerreros, aquí que no se enfade nadie conmigo, es cierto que la primera impresión cuando ves las cientos de figuras a tamaño real que tienen más de 2000 años y fueron descubiertas hace solo 70, te deja impresionado, pero ya está, te dura 5 minutos. La entrada es cara y el sitio está abarrotado de gente. Me parece que, salvo que te apasione la historia o la arqueología, está algo sobrevalorado, y no creo que merezca la pena venir a China solo para ver los guerreros. Pero bueno, para gustos los colores, a mi me decepcionó.

Y por fin llegó el día de recoger el pasaporte, fui a primera hora de la mañana pensando cogerlo rápido y salir a rodar, tenía mono de montar en bici, y estaba algo agobiado, después de estar tanto tiempo recorriendo el mundo por lugares deshabitados como el desierto o la estepa kazaja, el verme "atrapado" tantos días en una ciudad tan grande, no sé, no me sentía agusto y quería salir cuanto antes de allí. En este viaje he confirmado algo que ya sabía, no me gustan las grandes ciudades, soy mucho más de pueblos, donde la gente es más cercana, más amable y más hospitalaria, esto es solo mi opinión.
Pues no lo tenían listo por la mañana, y me lo dieron por la tarde, así que decidí pasar una noche más en el hostel.

Al día siguiente madrugón y etapa rápida hasta Huayin, por fin salí de Xi'an, más fácil de lo que pensaba gracias a los increíbles carriles bici. Allí en Huayin tocaba otra vez pasar dos noches en un hostel, porque estaba la siguiente atracción que quería visitar, la montaña Huashan.

Cuento rapidamente la historia de esta peculiar montaña, es una montaña sagrada para los chinos y es típico para ellos el ascenderla desde hace años.
Está considerada como una de las montañas más peligrosas del mundo y por lo visto el número de accidentes mortales era elevado, sin embargo es una montaña que para el público extranjero ha sido desconocida hasta hace poco, y a medida que ha ido aumentando el número de visitantes extranjeros el gobierno chino ha decidido aumentar la seguridad.
Os pongo el link de un americano que la subió hace ya años (antes de que aumentasen la seguridad) y describe la ascensión como lo más peligroso que ha hecho en su vida y la vez que más miedo ha pasado.
http://www.ssqq.com/ARCHIVE/vinlin27d.htm

Yo lo que me he encontrado ha sido que algunos pasos de los peligrosos estaban cerrados, y te obligaban a ir por unas escaleras construidas al lado mucho más seguras, aún así había algún tramo de escalera totalmente vertical, y para acceder a un templo ahora era obligatorio el alquiler de un arnés por 30 yuanes(4€), aún con arnés y todo pasé algo de miedo, ya que el sitio se las trae, hay barrancos de cientos de metros.

De cualquier modo es un lugar precioso y super recomendable para visitar, la entrada es cara, pero aquí sí merece la pena pagar lo que cuesta.
El único problema es que hay dos teleféricos hasta la cima, te metes la paliza a subir y cuando llegas arriba te encuentras con miles de personas haciendose la fotito en los 5 picos.
Yo no cogí el teleférico ni de subida ni de bajada, 8 horas de ruta coronando todos los picos, llegué al pueblo hambriento, le pregunté al del hostel por un sitio para comer contundente y me llevó a un restaurante que por 10 yuanes(1,30€) me pusieron la sopa de noodles más grande que nunca vi, no dejé ni rastro.

Y hasta aquí lo bueno y bonito, a partir de huashan mountain las cosas se han torcido un poco debido sobretodo al clima.
Tocaba continuar dirección Pekín, allí es donde me dirijo finalmente, salí del hotel lo más tarde posible y decidí que iba a ser una etapa corta, me dolían las piernas y tenía agujetas, al final me fui animando y salieron 100km, después de 10 días sin hacerlo, tocaba volver a montar la tienda.

La carretera horrible, aunque el arcén es ancho y está perfectamente asfaltada y puedo rodar sin problemas, el tráfico es asqueroso, y digo asqueroso porque el 90% de vehículos que me adelantan son camiones, camiones y más camiones, que sueltan un humo denso negro y pegajoso.
Y el cielo se empezaba a poner más y más negro, se avecinaba tormenta y no tardó en empezar a caer el aguacero, 3 días seguidos de lluvia y la previsión da por lo menos 2 más, la suma de agua más porquería de los camiones da como resultado un chapapote que se me pega en la piel y en la ropa. Ha sido horrible meterse en el saco, que ya estaba mojado, teniendo frio, estando sucio y sin ropa seca o limpia que ponerme al día siguiente.

Por suerte ayer, encontré una casa en construcción, no me lo pensé dos veces y acampé en su interior, pude pasar una noche más o menos caliente. La casa estaba abarrotada de mosquitos, había miles, y por primera vez no me picó ninguno, así que ya sabeis el truco, si quereis que no os piquen los mosquitos, hay que embadurnarse todo el cuerpo con chapapote jeje.

Y así he llegado a Taiyuan, una ciudad de 4,5 millones de habitantes, bonita y moderna, con carriles bici bien construidos con un bolardo en cada entrada que impide a los coches circular por ellos, todo un lujo.
Por supuesto he llegado empapado y congelado, no he encontrado el hotel que tenía reservado y he acabado en otro más caro.
He tardado unos 20 minutos en ducharme hasta que dejó de caer agua negra al suelo..

Con el clima así, no me apetece visitar nada, así que día de descanso en el hotel, y mañana continuamos con el viaje. De verdad que puedo soportar el frio, pero la lluvia me está empezando a hartar. Agghh

Estoy a solo 500km de Pekín, de cumplir un sueño, pensé que los últimos días iban a ser más relajados y disfrutando de cada pedalada, pero con este tiempo me está tocando bregar y bregar. Desde que salí de casa siempre he pensado en las ganas que tenía de llegar a mi destino y de hacer el mayor número de kilometros para llegar lo antes posible, pero ahora que estoy tan cerca hay una parte de mi que no quiere que esto se acabe..

Muchas gracias a todos por vuestros ánimos, son un empujón, un viento a favor, una carretera de descenso, un día soleado, que tanto necesito estos días...






















8 comentarios:

Velarde dijo...

Increible todo Montes! El viaje más grande jamás contado. A seguir disfrutando de lo queda. Un abrazo

Anónimo dijo...

Alucinante Nando.ya queda poquito para completar tu sueño.tienes material para escribir un libro.ánimo. muchos besos.Cartagena

Anónimo dijo...

Después de ver como se suben esas escaleras, de Madrid a China en bici me parece fácil.
Ánimo, ya te queda poco para coger la mochila y ponerte a andar.

Te espero en Cartagho en Diciembre, espero que de este año.

Fuerza y valor.

Anónimo dijo...

Hola,
He encontrado tu blog a través de la entrevista en El País y no puedo parar de leerte!
Me encanta todo lo que escribes, incluso esta etapa más dura de lluvia y chapapote. Mucho ánimo!!!!
Mi novio y yo queremos hacer en 2018 el Mongol Rally, parecido a lo que has hecho tú pero en un coche viejo y destartalado y acabando en Mongolia. De ahí si el coche ha sobrevivido bajaremos a China. Leyéndote me entran muchas más ganas de empezar mi propia aventura!

Espero que sigas disfrutando del viaje y que alcances tu destino. Mucha suerte!

Sandra,
bioquímica bilbaina, estudiante de doctorado en Londres

Lucas R, dijo...

Increíble que te lances a la aventura y que sigas tu empeño por hacer las cosas más valiosas que te puedan servir para tu futuro, y te envidio porque llevaras a cuestas todo un viaje que cambiará tu destino.

Te incito a que sigas tu viaje hasta más allá de Pekin o Hong Kong..y que cruces el Pacífico y que jamás vuelvas a mirar atrás, que todo sigue su curso aunque muchas veces creemos que nada es imposible, muchas veces lo imposible lo hacemos nosotros.

Sigue disfrutando de tu viaje, alcanza tu destino y zarpa rumbo hacia los mares y océanos. Nunca te rindas, te lo dice alguien que creyó que se le había acabado la vida y que de un momento a otro aguantando y buscando solución a la vida hizo posible que en menos de 1 mes esté yéndome de España hacia un nuevo país para emprender una nueva vida, algo que jamás estaba en mis planes.

Mucho ánimo
¡Mucha Suerte!

Miquel Angel dijo...

Saludos desde Ciudad Ho Chi Minh en Vietnam, aqui un ciclista tambien con anyos de andadura en el sudeste asiatico...


Miquel Angel

Bego dijo...

Hola Sandra! Yo también he entrado aquí por El País y leyendo los comentarios tengo que decirte que espero que vuestro coche llegue en el 2018 a Ulan Bator pero mejor cambiarlo allí por una bicicleta como la de Fernando poque en China no puedes viajar en tu propio coche al menos que lo hagas con guía, una opción nada económica ni libre! Suerte! ;)

Y Fernando, fantástico viaje y blog, pero qué es eso de no querer saber nada de la bici por ahora? En una semanita ya la estás echando de menos! ;p

Dari Díaz dijo...

Me dejaste sorprendida, que lección de vida aventurera, lo mejor de esto es que tendrás historias que contar a tus hijos nietos y hasta talvez bisnietos, admirable y envidiable a la vez. Como la vida es una y la aprovechas, sigue así, saludos desde Chile